En el comercio electrónico, la primera impresión es clave, ya que los clientes no pueden interactuar físicamente con los productos. Aquí es donde la fotografía de producto juega un papel crucial: no solo muestra el producto, sino que también cuenta una historia, evoca emociones y genera confianza. Por eso, las fotos de alta calidad son esenciales para destacar en el competitivo mundo digital.